“Por qué un blog” se preguntarán ustedes… milenios atrás, cuando en mis templos exigía sangre, visceras y otras hecatombes de variada variedad, no hubiese respondido a tal pregunta. Habría respondido, sí, con castigos divinos de indole agónica. Pero, hay que reconocerlo, me he ablandado con las centurias… la respuesta no es fácil (si para mí, pero para ustedes, pobres mortales deidad-dependientes, hay que explicarla).
Como todo proceso educativo, este empezará con un ejemplo, qué mejor recurso didáctico que el ejemplo… invento mío, por supuesto. En fin… miren al pobre Jesús. Aún recuerdo cuando lo conocí allá por el 29 a.c. joven, inocente… un poco mártir, claro, pero desconocedor de su futuro papel como piedra granítica fundamento de la actual maquina de facturar con sede en Roma que es el cristianismo. Y todos sus derivados, por supuesto, que al final todos creen en el mismo barbudo, con mayor o menor nivel de iconoclasia…
Volviendo al tema (que fácil es, en efecto, volar cuan pluma por el céfiro soplada… más cuando se es un dios y el tiempo no significa nada), lo cierto es que si uno revisa este inmenso compendio protobabelístico que es la interrrrrnet, encontrará que la palabra Jesús aparece nada más y nada menos que en 242 millones de links diferentes (eso sin contar aquellos links a los que uno no puede entrar por viscicitudes inherentes al registro y esas bobadas, que sumaría unos cuantos millones más). “Doscientos cuarenta y dos millones de veces”, vocalicémoslo como para que se vea un poco más claro. Repitan conmigo y luego sigan un rato antes de seguir leyendo. Dos… dos cien… doscientos…
Bah, ustedes pueden solos. Lo cierto es que frente a este resultado, uno no puede menos que asombrarse… bueno, sí, no tanto, hay nombres que aparecen más, pero lo que importa es el ejemplo. ¿Que hay ejemplos mejores? ¿Y qué infiernos destellantes importa? ¡Eah! Síganme, que no solo no los voy a defraudar, sino que si no me siguen me defraudarán a mí y por consiguiente serán volatilizados. MUY LENTA-MENTE.
En resumidas cuentas, lo cierto es que me he dado cuenta de que Internet es la frontera final, the last voyage. Ya vendrá una supranet, una infranet, una meganet, una mejor y neta net que de alguna manera nos junte a todos en torno a una megacaja boba informática de wikicontenidos dudosos aunque gratificantes dejando a Matrix como un bebe de pecho, pero de momento esto es lo que me permite llegar a todos en cualquier lugar y a cualquier nivel, inculcar la verdad en sus alicaídos cerebros, influir en sus decisiones, sus ideas, sus ideologías (si acaso tienen alguna, si no se las doy), sus creencias, la cantidad de comida que ingieren al mediodía, si mejor gusto o mas relleno, si… en fin… las posibilidades son ilimitadas.
La verdad de la milanesa esta a mano de todos.
Y además… si el Papa tiene uno… ¿Por qué yo, que soy aquel que dirige su mano, no voy a tenerlo? Ja! Beware!

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No, no , se supone que en este mismo momento vos no existis.
Envidioso, siempre haces lo que yo hago. Me consigo un sombrero gigante y vos te pones una montaña de sombrero.
El que tú me niegues no significa que no exista. Si un prelado de la iglesia católica puede negar que el holocausto existió aún cuando hay pruebas irrefutables de ello, acepto que puedes negar mi existencia. Pero no por ello tener razón. Sigue batallando contra molinos de viento, querido papa, que solo contribuyes a ensalsar mi gloria divina.
Y no me pongo una montaña de sombrero. Prefiero continentes…
ya no se a quien acudir. usted que parece un ser supremo, que hasta se codea con el papa, puede brindarme datos de mi viejo amigo, al que no encuentro hace meses? acaso lo he perdido para siempre?