Que dos celebridades se peleen, eso ocurre cada… eh… cada… segundo del día.
Pero que dos escritores que, desde la perspectiva histórica, tenían tan clara la cosa, se peleen…
Bueh, tan clara… Hemingway terminó pegandose un tiro por (además de su alcoholismo acerrimo) una supuesta baja en su capacidad intelectual y Faulkner… eh… Faulkner… tenía bigotes.
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